jueves, julio 31

Reflexiones y consecuencias

Amistad, algunas veces no sabes lo que significa esa palabra. Se han unido muchos hechos en mi vida que me han llevado a reflexionar muchos sobre mis amigas y amigos, las reflexiones a las que he llegado son las mismas de siempre, soy demasiado confiada, no es que me haya hecho nadie ninguna putada reciente, pero es verdad que todo el mundo en el fondo va a su bola y a lo que más le conviene, y yo no soy una prioridad para nadie.

Cuando eres adolescente tus amigas son lo más importante de tu vida, por encima de familia y novios, pero creces, maduras (o crees hacerlo) conoces gente nueva y diferente, te estabilizas y te creas tu propia vida.

Siempre he sido muy independiente de todo el mundo, hasta de Limón, aunque al final sin darme cuenta los últimos años giraron en torno a él, pero era normal, tu pareja con la que llevas muchos años, con la que se supone que formaras una familia pasa a ser uno de los ejes de tu vida, al igual que tu de la suya, es ley de vida. Los planes se hacen en común y si interfieren en otros, tus prioridades siempre se dirigen a lo que más te conviene por las circunstancias que sean (que no siempre es lo que realmente te apetece) y normalmente las prioridades van hacia él.

Cuando has tenido novio tanto tiempo y aunque ahora también lo tenga, pese a que no tenga asumida la palabra, en mi relación aún no hay proyecto de valla blanca con jardín (ni prisa tengo), me considero medio soltera y cuando voy al pueblo soltera del todo (pero siendo fiel a Fresa ¡ojo!) mi vida en Madrid si puede girar un poco en torno a Fresa, compartimos vivienda y yo soy la que cocina, sólo la obligación (impuesta por mí) de cocinar ya me condiciona los planes, lo que no quiere decir que si quedo con mis amigas para cenar o me voy un fin de semana, Fresa se va a morir de hambre, ya llamará al telepizza.

Estoy dando muchos rodeos, sólo quiere decir que conforme crecemos nos independizamos más, conocemos a más gente pero a la hora de la verdad aunque nuestro mundo se supone que se amplia, siempre tenemos un centro y terminamos moviéndonos en el mismo circulo.

Ese circulo se me rompió hace casi ocho meses, no es mucho tiempo pero siento como si hubiera pasado una eternidad, tantos cambios han hecho intensos esos meses, no me considero más madura después de esto, aún sigo bastante desubicada, sobre todo cuando voy a casa, no he podido evitar darle mil vueltas a la cabeza sobre todo lo que hice, dije o me pasó el fin de semana pasado.

En Madrid cambiaron cosas, pero fue lo de la casa y el trabajo; mis amigas y Fresa, ya estaban allí, la rutina ha cambiado algo, pero el fondo sigue siendo lo mismo. El pueblo es otra historia, el pueblo era Limón, su casa, su familia, sus amigos (que yo aún no estoy segura si también son mios) y mis idas y venidas con él.

No le echo de menos, nada, hasta me sorprende sentirme así, el sábado estaba con su nueva novia y no me sentí celosa, a pesar de mi miedo a sentir celos o a sentir algo por él, fue otra batalla ganada conmigo misma, batalla que perdí cuando me enteré de su relación, bastante absurdo por mi parte teniendo a Fresa a mi lado pero era mi orgullo herido el que me atacaba, no los celos ni el amor, era el pensar ¡coño que rápido encontró sustituta! Él que me decía todas esas cosas que se dicen cuando te prometen amor eterno.

Soy muy inocente y me gustaría seguir así, aunque me enfrento por eso a muchas desilusiones no me importa, por eso lo que más me jode después de lo pasado es lo desconfiada que me he vuelto y la falta de ilusión que tengo, estoy muy bien con Fresa, pero no hago planes de futuro, no tengo ganas ni fuerzas para contarlo a la familia, quiero experimentar una vida sola que sé que no es real, pero mola que la gente no se meta en tu vida, ni te pregunten por tu novio, ni cuando te casas y esas chorradas, disfruto de una relación sólo para mí.

Ahora he abierto los ojos respecto a todo el mundo, amigas, amigos.... y me estoy dado cuenta de cosas que siempre han estado allí pero yo estaba demasiado ocupada mirando a Limón para verlas, el resumen es que todo el mundo va a su bola, porque a la hora de la verdad yo también voy a lo mío, ahora miro a Fresa, pero también miro más a mi alrededor, tengo que cuidar a los amigos, porque no puedes exigir que te cuiden si tu no haces lo mismo. Se terminó mi vida cómoda dejándome llevar, ahora tengo que ser yo la guía.



2 comentarios:

Santa Pecadora dijo...

Amistad, buff! menudo palabro.
Me alegra volver a darme una vuelta por aqui, niña!
Un besote.

Laura dijo...

Ya te volverá la ilusión, seguro. A mí me ha ocurrido a veces que amigas que empezaron a salir con alguien desaparecieron del mapa. Nunca he tenido pareja pero pienso que se puede atender a todo el mundo y que centrarse en una sola persona no tiene mucho sentido. Besos.